Carta a Sharon

Esta página nace de una conversación que no terminó con la muerte.

corazonValiente

Para Sharon…

Sharon fuiste mi esposa… mi cómplice y mi compañera de vida durante más de cinco décadas.
Desde que te fuiste, muchas cosas cambiaron de lugar. Cambió la casa. Cambió la manera de atravesar los días. Cambió incluso la forma en que las palabras llegan a mí. Parte de lo que escribo nace de tu ausencia y de la necesidad de seguir hablándote, aunque ya no de la manera en que antes podía hacerlo.
Estas páginas existen también por eso: porque el amor no desaparece al mismo tiempo que el cuerpo. A veces cambia de forma. A veces se vuelve memoria, lenguaje, silencio. Y a veces se vuelve escritura.


Germán -CorazónValiente

Carta a Sharon

Esta página nace de una conversación que no terminó con la muerte.

Aquí sigo escribiéndote desde la ausencia, desde el amor que permanece y desde todo lo que todavía busca una forma de decirse. No son textos escritos para enseñar ni para cerrar lo que duele. Son palabras nacidas de una relación que sigue viva en la memoria, en el lenguaje y en la vida que continúa.


La carta que dio origen a este espacio

Sharon

La casa cambió. Cambió la manera de atravesar los días. Cambió incluso la forma en que las palabras llegan a mí.

Lo que escribo aquí nace de tu ausencia, pero también de la vida que compartimos, de los años, de lo que construimos juntos, de todo lo que sigue respirando en mí aunque ya no estés en el cuerpo, en la voz, en la rutina de antes.

No escribo estas páginas para idealizar el dolor ni para convertirlo en lección. Las escribo porque amarte no terminó con tu muerte, porque lo nuestro sigue pidiendo lenguaje aunque ya no pueda sostenerse como antes.

Lo que hoy llamo CorazónValiente nació de ti y de lo que le decías a nuestro nieto. Nació del amor, del cuidado, de la enfermedad, de la pérdida y también de tu manera de mirar la vida con ternura y firmeza. Lo que compartimos no se cerró. Cambió de forma.

Sigo aquí, aprendiendo a vivir con tu ausencia sin dejar que el silencio lo cubra todo.

Sharon… te encontraré en el comienzo.

Germán A. DeLaRosa

Nota
Este espacio reúne textos literarios y testimoniales. No sustituye atención médica, psicológica o espiritual.